El diablo los cría, y ellos se juntan
Los pobres cosechan lo que los intelectuales siembran.
Theodore Dalrymple
Desde mediados del siglo pasado, académicos que Gramsci hubiera considerado orgánicos, han venido construyendo diligentemente un nuevo conjunto de teorías anti-capitalistas que llegarían a ser uno de los pilares fundamentales del socialismo del siglo XXI. El sustento teórico del ecologismo político lo han creado principalmente biólogos cuyo criterio académico no pasa de extender las tesis maltusianas, que tan fructíferas les resultaran en la biología poblacional de los animales, a la población humana. Y de los alimentos a una amplísima gama de recursos, lo que les conduce a predecir todo tipo de catástrofes inminentes de dramáticas proporciones apocalípticas, y gran atractivo para los medios de comunicación masivos; lo que se traduce en un significativo impacto en la opinión pública. Como no ocurren en las fechas previstas, luego son postergadas, transformadas y retomadas, en la medida que jamás llegan a ocurrir, sin que por ello se anule su efectividad propagandística. El neo-malthusianismo además de un pilar ideológico del socialismo del siglo XXI, es una de sus principales diferencias con el socialismo del siglo XX. Porque mientras en el siglo XX los socialistas se proponían producir más que el capitalismo, en el siglo XXI han colocado los objetivos en concordancia con las capacidades. Ahora que son ecologistas proponen reducir dramáticamente la producción, y la población, para repartir equitativamente una miseria creciente, entre una población decreciente. Producir riqueza es algo en lo que el socialismo se mostró incapaz, pero producir miseria y reducir dramáticamente el número de seres humanos sobre el planeta, es algo de lo que si sería capaz. Su capacidad para alcanzar ambos tipos de objetivos quedó demostrada, indiscutiblemente, el siglo pasado.
(more…)


